Once ataúdes y un funeral

El  viernes por la noche los barras de Newell´s ingresaron al estadio con once maquetas replicando ataúdes pintados de azul y amarillo; desarrollando una coreografía digna de una película italiana. Hasta allí, para los que asistieron al estadio y quienes pudimos ver dicho despliegue en videos caseros publicados por páginas web ya que ningún medio de comunicación tomó estas imágenes, solo se trató de otro capítulo del folklore del fútbol rosarino. Nadie en su sano juicio puede interpretar este grotesco como una amenaza a alguien. Sin embargo bastó que otro grupo no identificado hiciera conocer su reprobación al trabajo realizado por la prensa rosarina a través de algunos panfletos donde solo se sugería a la gente  no consumir los medios donde trabajan esos periodistas para que la corporación “des-informativa” de la ciudad se pusiese en estado de alerta y movilización ante una presunta campaña de intimidación.

Sorprende ver la celeridad demostrada por algunos de los periodistas que jamás durante la anterior gestión eran capaces de realizarle al Sr Eduardo López la más banal consulta sobre la marcha institucional del club, como ahora interpelaban al actual presidente rojinegro como si se tratara de un encubridor de delincuentes y lo hacían responsable de cualquier situación futura que pudiese afectar a algún trabajador de prensa.

En medio de este tratamiento “des-informativo” no faltó el periodista que reconociendo no haber ido al estadio se explayara sobre las agresiones y desprotección de la que habían sido víctimas sus sufridos compañeros ¿Qué rigor informativo avala a un periodista que lejos de ser testigo de los hechos solo comenta lo que pudo pasar en base a lo que le contaron que no sucedió pero pudo pasar?¿se puede llamar a eso periodismo?

Las once maquetas ingresaron al estadio antes de comenzar el partido a la vista de todos los medios de comunicación, estuvieron presentes a lo largo de todo el partido y ni por radio ni por televisión nadie tomó este hecho como una provocación o incitación a la violencia incluso quienes advertían esta situación las enmarcaban dentro de una cargada más de los hinchas de Newell´s a sus pares de Rosario Central.

Entonces ¿Qué fue lo que horas más tarde disparó la histeria de los señores periodistas?

Sin dudas la aparición de sus nombres en los tan temidos panfletos.

Ahora cabe preguntarse ¿no son estos mismos periodistas los que difundían como un hecho folklórico las permanentes provocaciones de jugadores de Rosario Central a hinchas de Newell´s o viceversa?¿No son estos mismos periodista los que en las previas de los partidos van en busca de las opiniones más exaltadas de los hinchas al ingreso de los estadios?

La aparición de las Radios FM y los canales de TV por cable brindaron espacios de opinión fuera de los tradicionales. Años atrás si algo no era publicado por el diario La Capital parecía no ser cierto. Hoy la facilidad de acceder a los medios de comunicación por parte de periodistas vocacionales, si bien puede haber democratizado la opinión, también en algunos casos ha vaciado de contenido muchos programas que solo se dedican a difundir un supuesto folklore deportivo, cayendo muchas veces en un agravio permanente de una parte hacia otra.

¿De que manera se pretende que el público pueda distinguir, en medio de tanto corso comunicacional, quienes son periodistas y quines solo hinchas de fútbol con acceso a una cámara o micrófono, sobre todo cuando estos pseudos periodistas se han posicionado dentro de los medios más importantes de la ciudad?

Resulta ahora que quienes durante años monopolizaron la opinión desde los medios sin posibilidad alguna de refutar sus posiciones son permanentemente cuestionados en su accionar por un público con acceso a mayor información y sin dudas como a cualquier régimen totalitario, los cuestionamientos molestan.

La irresponsabilidad asusta y muchos de los periodistas que son nombrados en los panfletos se han comportado de manera irresponsable, muchas veces fogoneando las provocaciones y muchas otras queriendo tapar el sol con las manos.

Quien escribe estas líneas esta vinculado a los medios de comunicación hace 26 años, durante los cuales me tocó ser testigo de numerosos actos de censura. Yo mismo fui censurado por un conductor de un programa deportivo, actualmente en el aire, al realizar una nota donde el ex arquero de Vélez  José Luis Chilavert declaraba de manera poco conveniente para los intereses del Sr Eduardo López, por ese entonces presidente de Newell´s. ¿Qué respeto puede esperar ese periodista de parte del público?

¿Ya nadie recuerda lo folklórico que les parecía a los periodistas que Coudet dijese que Vella era un champú y Vella le contestase que en realidad era vaselina? Eso si no es incitación a la violencia al menos se le parece bastante, pero con el remanido “yo no hago periodismo de periodistas” la corporación sigue sin hacer su propio mea culpa.

Señores periodistas dejen de mentirnos, el viernes por la noche nadie los amenazó, solo se vieron involucrados dentro del guión de una obra que Uds. ayudaron a escribir.

El viernes por la noche el teatro del fútbol trajo a escena la responsabilidad que le cabe a cada uno de los actores de esta obra, puso como escenografía once ataúdes y nos mostró a todos el funeral  de la credibilidad del periodismo deportivo de Rosario.  

     Nota de riomisticosantafe.blogspot.com